Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

viernes, 12 de octubre de 2012

Out in the street, they call it murder.

Despreocupación, enfado, malestar, felicidad, amor, maldad, inconformismo.
Almas solitarias, caras bonitas, parejas, trabajadores, amigos.
Era lo que veía y sentía cruzando la calle, gris pero iluminada, antigua pero renovada miles de veces, llena de gente y a la vez tan vacía.
Los mismos adoquines que había podido pisar antes miles de veces sin pensarlo, ya fuera contigo, sin ti, con ella o con él, con quién fuera. Cada esquina una palabra, cada pisada un olor y cada pared un recuerdo. Kilómetro cero, camino a casa, andando por que no estaba siendo esclavo del tiempo, y aunque fuera raro, disfrutando de los sonidos del exterior.
Vivía de los flashes que venían a mi mente a cada paso, observando a la vez lo bueno y lo malo de la raza humana y lo que había conseguido generar en todo eso que amo y odio al mismo tiempo. Podría decir que esta ciudad ha sido mía y ha sido nuestra sin llegar a equivocarme.
Quemado por acontecimientos y por determinados aspectos, mirando con mala cara el estado policial en el que se encontraba mi ciudad.
Vi de nuevo todos los extremos pensados en una tarde, desde la más ostentosa riqueza hasta el más solitario de los corazones, sucio e ignorado por la muchedumbre.
Damas del drama, grupos homogéneos de hormonas salpicadas por una belleza y un espíritu que rara vez algunos vemos.
Estaba haciendo de una normalmente desdichada travesía todo un circo de poesía y conocimiento, podría afirmar que narrar todo aquello a golpe de caja y bombo me convertiría en un bestial storytelling, que ni soñando podría guionizar tan bien como despierto aquella marcha.
La garganta mordía, me avisaba, pero no importaba, estaba rodeado de las luces y sombras de aquel lado tierno y llorica que normalmente oculto, pero me encanta dar a conocer cuando la situación lo requiere. El último romántico despotricando cada beso en cada esquina, en cada valla o en cada farola de este absurdo mundo onírico y al a vez tan real. El último cabrón sobre la faz de la tierra que le gustaría errar a acertar. El último, capaz de pensar cada paso y mirar a los ojos de la gente buscando alguna miseria que contar.
Y sí, odiaba el tráfico y esos cláxons, me vuelven loco, todo lo contrario a los planos de película que me gusta imaginar con estas calles, sobretodo de noche, cuando todos los gatos son pardos y todas las zorras salen de casa en busca de un escarmiento a su moral y un toque de atención al desvalido muchacho que las tenga en algo de estima.
La rosa más bonita y con las mayores espinas del reino, manchada por la droga y el barro, pisada por vuestros zapatos y bambas y absorbiendo vuestro escupitajos…pero también respirando a la vez que vosotros ese humo contaminado.

Y cada vez que me sienta filósofo y camine por aquí, llegaré a casa a narrarlo, y así con todo, pues el jodido ser humano es un animal de costumbres y para mi esto sobrepasa dichos límites.

Y aquí ando de nuevo, recuperando el control de mi vida.

PD: Mis textos son así, sin sentido ni cohesión, por que ese és mi estilo. De lo contrario, si hiciera todo lo que las normas lingüisticoliterarias dicen, esto, no sería más que otro absurdo. Por lo tanto, os podéis meter el culo vuestras “críticas” que en realidad son “pegas” por el lindo culo que dios os ha dado. Besitos.

A.Jota a.k.a. La rosa más bonita

viernes, 5 de octubre de 2012

Noche tras noche ( XLV )

Irrumpís en mi asquerosa realidad…para que? Para intentar cambiarla? Moldearla a vuestra manera? Es mi realidad, mi punto de vista, mi opinión, todos y cada uno de esos momentos y escenas que he vivido y que representan mi ser, y tengo que aguantar que varios grupos de chupatintas vengan a querer cambiarlo?
Pues lo lleváis claro…
No sólo me refiero a los medios informativos, sino a las mismas personas de nuestro entorno. Se cuelan sin permiso en tu cerebro, opinan sobre tu misma opinión y empiezan a moldearla como quieren, dejando un humano vacío y sin personalidad listo para poder cultivar dentro de él todo tipo de ideales y pensamientos ajenos anteriormente, y por lo tanto distintos a los ya autóctonos de ella.
Ese individuo que parece sonreír sólo inculcándote su saber sobre el tuyo, con aires de grandeza y como a mi me gusta decir pomposidad, argumentando que tus hechos, que tu propia vida, es una basta y soberana mierda por debajo de su forma de pensar.
A donde vamos a llegar con el nivel de manipulación? Que como ya digo no sólo los medios como televisión, prensa y radio hacen, sino como nuestra propia sociedad, uno a uno, intentamos hacer perder la personalidad del resto queriendo lavar mentes para pensarse durante un tiempo, superiores al resto.
A mi me la han intentado colar, varias veces, haciéndome sentir mal, inferior o simplemente poco capacitado para defenderme de la sociedad, cuando en realidad son artimañas psicológicas para darte donde mas te duele, a veces por que esas personas son así por naturaleza, y otras, por miedo…para dejarte atrás y así poder coger ventaja.
Sucio y rastrero es el que manipula, pero también el que se deja manipular cual zombie sin entrañas pensantes. Este par de especies dentro del ser humano son las que nos llevan cada vez más lejos de nuestro objetivo, como seres superiores que supuestamente somos y rara vez demostramos.
Escribo esto indignado después de darme cuenta de la cantidad de gente que intenta redirigir mi vida, cuando tenemos que ser cada uno de nosotros el que saca conclusiones propias de esta, cosa que nos debería de hacer únicos.
Se acabó, sólo me creeré lo que vea y lo que mi intuición me diga que es cierto…quién mejor que yo mismo para saber que es bueno o malo, lícito o ilícito, moral e inmoral…quién si no soy yo va a dirigir mi película, la gran obra maestra de mi vida?
Nadie, sólo yo.
Cometí el error de pensar que se puede estar a merced de la marea, esperando a que esta te lleve por las mejores corrientes, pero no, hay que nadar rápido y concienciado de que esta mierda no es fácil, pero también sabiendo que habrá recompensa.


Con esto y un bizcocho me asomo por la ventana a ver la calle y pensando que vuelvo a dirigir mi vida y a tomar las riendas del barco, como capitán que soy.
Todo fluye ahora, recupero el control, pero como ya me pasó hace poco, quién me dice a mi que volvería a perder dicho control? La vida siempre trae lo que menos te esperas.



I’m proud to be alive.




A.Jota a.k.a. StopBullshit