Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

domingo, 13 de mayo de 2012

The present is mine

Subestimé al ser humano, lo odié, lo lapidé a palabras y le di de lado.
Le juzgué habiendo conocido una gran parte de su ser, creyendo que eso sería suficiente para evitarlo y pensarme abstraído a su mente, dicha cual sólo contiene ambición, egoísmo, hipocresía y cualquier adjetivo que apele a una falta de ética y formalidad posible.
Esto, sumado a una sociedad decadente, que no sólo no sabe cooperar sino que lo poco que le importa aparte de su automatismo y su poca personalidad es el “joder al prójimo” me hizo perder esperanzas.
Y no se si lo habré dicho antes, es muy posible, pues muy bien una época te sientes grande entre necios y otra te sientes necio entre grandes.
No debería ser así, somos iguales y siempre lo seremos, estamos hechos de la misma piel…
Más por eso yo también tengo culpa ya que ahora me siento de nuevo fresco, sintiendo una cálida fuerza ahí fuera, queriendo vivir, aún sacándole brillo a la tristeza.

Ya no quiero pensar que soy el tipo duro y superviviente del rechazo a la vida y en otros momentos pensar que soy el amo de llaves de todo lo contrario a lo gris y oscuro.
Ahora me conozco más, os conozco más, soy más versátil y puedo decir que no quiero etiquetas, que me amoldo y que soy todo lo que quiero ser y cuando yo quiero.

Recuperé el sentido. El aire contaminado de la capital sigue doliendo, pero no haré apología de él por ahora, no quiero, ya me oculté demasiado tiempo como para perder más de este, un valioso tiempo que se va con cada puto aliento.

Y es que todo lo que sembré comienza a echar raíces y pronto espero que aflore, y espero compensar también a la tierra madre de donde provengo, agradecer que no se me diera nada y por ello ahora soy como soy. Nunca está de más dar las gracias ya sea por ayudarte o por no hacerlo y tan sólo observar esperando a que caigas, sin caer, claro.

Y para mí y para parte de la gente que me conoce ya soy leyenda, leyenda en vida, y no quiero serlo tras ella, puesto que una vez esté bajo tierra que mas me dará ser recordado.
Exacto, que más me dará, quiero ser recordado mientras esté vivo y que no quede ninguna palabra por decir ni ninguna mirada rota.

En conclusión, el tiempo es ahora, la vida es ahora, aunque la parte de mi más introvertida y misántropa forme parte de ella, eso es lo que me hace ser alguien completo. O eso creo.



Lights in the wind, your eyes in the sky...my sky.


Long life for the real life.





A.Jota. a.k.a. Live Forever

sábado, 5 de mayo de 2012

Noche tras noche ( XLII )

Las mil y una noches vividas por mi asesino interior, no son sino las mismas noches en las que puedo dejar de engañar, tanto a los demás como a mi.
El resto del tiempo, vago día odioso para mí y mis sentidos, no es más que esa antesala.
Y digo esa puesto que mi hábitat llega con la supremacía de la luna y las estrellas.
Y vuelvo, de nuevo, a cargar sobre este particular espacio mi obra, la cual dejé apartada por que ese asesino del que os hablé parece que se acomodó.
Ahora mismo no se si pensar o creer que eso puede llegar a ser bueno, tiene sus ventajas y desventajas.
Mi cabeza está ligeramente ocupada por otros proyectos, pero aún así a veces necesito que mi otro lado salga para poder escurrir todas esas gotas de mi brainstorming aquí.
Aquí, allá, de esta manera o aquella.
Lo que quiero decir es que encontré o creo que descubro poco a poco otras maneras de liberarme.
Puede ser entre otras cosas por nuevos medios, nuevas ideas, nuevas esferas, nuevo espectro de sociedad al que tengo que enfrentarme. Siempre, como ya queda claro a menudo, aguantando el principio conservador de lo que fue, es y espero que sea mi mente. De ahí que siga marcándome de por vida para saber que jamás perderé esa identidad.


Que decir, me he mantenido prácticamente congelado en el tiempo durante este último mes en el que no aparecí por aquí.


Que decir, si todo va casi bien, todo va casi mejor.


Casi, siempre casi, jamás el ser humano se dará por vencido y reconocerá que es un simio inconformista.


No tendré nada más que decir hasta una nueva alerta. Estaré encapuchado y apoyado en alguna pared de Madrid mientras tanto, esperando el momento oportuno, sintiendo cada parte de esta, mi vida, como lo que tiene que ser.


Ahora soy un guerrero más, marcado de por vida, y lo mejor de todo es que nadie podrá cuestionarlo ni dudarlo. Estoy a la altura.


A.Jota a.k.a. el asesino encapuchado