Para todos aquellos hartos de novelitas crepusculares

viernes, 30 de marzo de 2012

Noche tras noche ( XLI )

No necesito un dios ni nada en lo que creer, prefiero sacar mis conclusiones a través de los sentidos y aceptar realmente, que estamos en un momento crítico.
No necesito que manipulen ni siquiera eso que mis sentidos son capaces de percibir, pues con el paso de los años uno sólo escucha lo que le parece, hace una rápida selección y se basta.
Con estas premisas quiero pensar que todo irá bien, que el sentido común vencerá por encima de lo demás. Pero se que no.
Aún así me veo grande. Dejo atrás porcentajes ínfimos de energía y calidad de vida para poder decir que respiro un aire más limpio, y que, aunque no todo salga como quiero, las cosas son como deberían ser.
Jamás podré evitar la palabrería barata de unos cuantos picapleitos basados en el mainstream y en su filosofía de vida arcaica.
No me vengan con sandeces, pasé una edad y sus miradas de clase alta no funcionan, es más, me veré con ventaja siempre que me subestimen, pues el factor sorpresa es mío y no me dejo valorar por nadie pues nadie jamás llevará más razón que yo sobre mi mismo.
Está bien, carga un poco mi conciencia la humanidad, pero mi misantropía no es nueva.
Sólo pequeños ápices rara vez encontrados en mi, brotan junto con los pétalos de los almendros.
Deberé de aceptar algún día que todo eso que se, tendré que demostrarlo, pero me cuesta pensar en lo cerrada que es la gente para no poder mirar más allá.
No se quejen, no me hagan reír. No ven que eso no sirve nada mas que para mi satisfacción y gusto? Me mofo de niñerías espantadas en los noventa. Los problemas de la actualidad son otros y tan “jodidamente” insulsos que si, me mofo.
No quiero dar lecciones a nadie, por favor, pobre del que quiera aprender de mí. No se realmente si alguien sería capaz de aguantar tal peso, aunque peso no sería la palabra apropiada. Don? Quizá, pero tampoco es un don, es otro tipo de visión.
Cruzo otros aspectos, sin más.

Y dejando atrás hemisferios perdidos de mi cabeza me gustaría alabar una nueva labor en mi. Que todo esto antes nombrado así como todos los síndromes en contra de la sociedad, la evolución, las personas y el mundo van progresando, que no mejorando.
Simplemente me adapto.
Me llamaron de todo, me tildaron de cualquier cosa, me describieron como quisieron, y sigo pensando que ni la que me dio a luz me conoce. Ni siquiera puedo decir que yo lo haga, y dudo que sea por falta de personalidad.
En conclusión, puedo, siempre pude, sólo que el camino cada vez es mas corto.

A ti gracias por darle sentido a las largas noches, a las miradas y a la locura.
Persígueme por cada rincón de la ciudad, búscame, muere de hambre por eso que yo conozco, no me pierdas de vista, pero evita que sea un sed desmesurada que pueda algún día con tu vida, aunque eso también debería aprendérmelo yo.
Dejemos que el más primigenio de los instintos entre en guerra por nuestra piel, sin pensar en un pasado que no existe y sin mirar a un futuro que todavía no ha llegado.
Se mi presente.
Se mis largas noches, se mi mirada, se mi locura.

Mente inquieta.

A.Jota a.k.a. Si te crees dragón, se dragón.